La primera vez que eschuché a alguien decir que en la fotografía no hay reglas fue a José Benito Ruiz. Corría el año 2010 y yo estaba intentando aprender composición. Como me ocurrió a mí, cuando nos empezamos a interesar por ella y nos ponemos a investigar por nuestra cuenta, vamos a encontrar muchos artículos, revistas, post y demás, en los que leeremos algo parecido a esto: "Las 10 reglas de composición", o "Domina la composición en 10 pasos". Títulos similares que prometen que serás capaz de dominar la composición siguiendo unas supuestas reglas. Y rápidamente. 
La que más me gusta, y la más famosa, es la de los tercios. "Domínala y dominarás la composición" reza el eslogan. Se dice que se basa en la sección áurea, aunque no coincide exactamente con dicha proporción. Lo que no es cierto es que sea una regla. Es simplemente un proporción agradable como muchas otras, como la de Pareto (80/20). Sin más. Se basa en la colocación del elemento principal de la imagen en uno de los cuatro tercios de la fotografía para sacarlo del centro, ya que no hay que centrar nunca a dicho elemento, sin tener en cuenta que en tu imagen puedes querer buscar la armonía.
De esta manera, y si bien estas supuestas reglas pueden responder a cierta lógica, para cada una de ellas hay un sin fin de casos en los que no tienen sentido. En la foto inferior tenemos un horizonte bastante centrado con el sujeto principal en el centro también. Con esta imagen quería representar la belleza del lugar, y dentro de la fuerza de expresión que es la armonía utilicé el centramiento, la uniformidad del color, la suavidad de la luz, etc... para reforzar esa sensación. Si hubiera usado la regla de los tercios me hubiera acercado más al contraste (cosa que no buscaba). Es un ejemplo más de que no es que haya que romper las reglas como dicen algunos, sino de que éstas nunca existieron.
Imagen de los Urros de Liencres en cantabria ilustrando un articulo sobre las reglas de composicion y la regla de los tercios

Urros de Liencres, Cantabria.

Esto no quiere decir que haya que olvidarse de los que nos dicen, sino tomarlas como indicaciones o directrices que nos pueden ayudar en determinados momentos. Pero nada más. Y ni mucho menos quiere decir que haya que conocer para luego romper. En composición no hay una varita mágica que haga que una fotografía funcione, sino que ésto último es el resultado de la comprensión del lenguaje y de su utilización.

You may also like

Back to Top